Balada, Pere Gimferrer
la porcelana rosa de los atardeceres, la cara desollada del crepúsculo lila. ... El párpado del cielo enrojecido en las cristalerías del poniente no nos verá pasar, como en las tardes, las tardes como aquellas, los días como aquellos, en el Generalife o en la Diagonal, prendidos en la luz del verso puro, el estereoscopio del ayer, la voz opaca de nuestra memoria: ¿cómo serán los árboles aquellos? ¿cómo será algún día que ya fue? ¿cómo seremos los que ya hemos sido?
