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Saturno, Eduardo Halfon

Dirigirse la palabra, padre, no es hablar. Sentarse a comer juntos no es estar juntos. *** Siempre me fue incomprensible su completa frialdad hacia el sufrir y la vergüenza que podía causarme con sus palabras y conclusiones. *** ¿Qué se le puede responder a un padre que quiere vengarse de su hijo? ¿Qué se le puede decir? *** Dos meses después, al llegar James al departamento de ella en la Casa Semitecolo, destruyó todas las cartas suyas que Fenimore había conservado. Encontró los vestidos negros, tantos vestidos negros de aquel luto perpetuo. Se los llevó. Los amontonó en una góndola. En medio del canal, empezó a tirarlos de uno en uno hacia las aguas verdes venecianas. Pero los vestidos, llenos de aire, flotaban. Henry James tomó el remo del conductor y, enloquecido, llorando quizás, chapoteó con fervor sobre ellos. *** Usted, padre, también se burlaba de mi trabajo literario. Le parecía a usted ridículo que su hijo pretendiese ganarse la vida escribiendo. Se avergonzaba u...

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