La habitación de las ahogadas, Alana S. Portero



LA DIOSA Y LA POLILLA


IX

Me seguirás queriendo cuando desaparezca ante ti, aunque los muertos se empeñen en deambular por las calles y traten de confundirnos. 

Sea mil veces pronunciada la oración de las desterradas y de las feas, sean mil veces ele- vadas a los altares del deseo, sea mil veces destruido el imperio de las que obedecen sin discutir.

... 

X

he acumulado toda la belleza que me ha sido posible

... 

XIV

No pronuncies mi nombre si no vas a comerte mi corazón

... 

EL ANTRO


XXI

Nadie escucha. 

Nadie entiende el significado de los garabatos

rojos que adornan mis nalgas.

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